Agua, agua por Martín Wilson

“Dicen que el delfín era un bicho terrestre, que se aburrió del césped y evolucionó en el agua.”

El Tumba O´Hara

 

No saber nadar es ser pobre. Como décadas atrás tener un aro de básquet en el garage con portón eléctrico era ser rico como era ser rico tener heladera  con un dispositivo en la puerta para llenarte un vaso con hielo.

Tengo unas primas en Leicester Oh England que saben nadar. Son pobres te juro. En invierno tienen mucho frío. Tengo otros primos que sí saben nadar. Ellos no son pobres. 

Cuando tenía unos siete años y hasta los diez once mi mamá me mandaba todo el verano a las clases de natación de Hugo. Hugo era un personaje extraño con un método de enseñanza bastante particular. Rotábamos las jornadas en distintas casas grandes con pileta y jardín de la zona norte. Teníamos que llevar un picnic para compartir, una toalla y el escudo que nos correspondía cosido en el traje de baño. Es que a todos nos correspondía una categoría según nuestra condición. Si eras principiante eras caballito de mar y tenías un parche en la malla con un caballo de mar, sino eras mojarrita, o trucha, o ballena azul, ya más avanzado eras delfín o tiburón, o delfín negro algo así.

El más avanzado era como el pibe grande que sigue yendo a la matinee y nadaba los cuatro estilos, nadaba abajo del agua conteniendo la respiración por más de un minuto, y si se caía al agua con ropa, con un jean te hacía un flotador. Hugo nos enseñaba todo eso. Y a la tarde te volvías a tu casa con dolor de cabeza, los ojos rojos, con frío y con ganas de ser orca o tiburón blanco. También jugábamos al fútbol mixto.

Hugo nos decía: -Con ser delfines está bien chicos pero no se rían cuando naden, no subestimen al agua-

Este viernes después de la tragedia y de las inundaciones donde salió todo lo peor de nuestra condición me costó dormir a pesar del clonazepán.  Y en un sueño llegó el diluvio. Un vecino tenía el velero sobre su techo, en la terraza del edificio. pero no le sirvió de nada. El agua nos tapó a todos. Algunos flotamos más que otros. Los colchones flotaban como en sueños. Se veían las cabecitas, miles de cuerpos y cabezas que sobresalían. La seriedad en sus rostros, la brazada prolija de unos y desesperada y torpe de otros. El director del sueño y el iluminador me ofrecían una toma cenital por donde pude ver el devastador panorama de la pesadilla de la que trataba de salir el mundo. Lo vi a Marioto, no sabía nadar. Lo vi a Mauricio que estaba fuera de estado y no tenía hambre y sin hambre tampoco peleás por nada. Vi el títere de goma de Ronald Reagan del videoclip de Phill Collins “this is the world we live in”, este es el mundo en el que vivimos. Estaban los vecinos, los jugadores más importantes y los boleteros de TBA, los vecinos, las chicas de porn hub, Houllebecq. Tinelli nadaba mal y solo.  Se veía la punta de la torre Eiffel. La bombonera estaba bajo agua, las ruinas de capadoccia desaparecidas. Mis primas se ahogaron al toque, mi querida tía también. Mi viejo se ahogó porque estaba borracho. Gastón aprovechó para suicidarse.

Había un montón,  estábamos todos. Elijan a quién quieran que ahí estaba. Con la boca abierta del pánico, del espanto, escupiendo agua, blureados los cuerpos y los gritos más abajo, perdiendo el gran partido, conscientes  de la historia de la estupidez humana, en el fracaso de Darwin, en Jacques Cousteau, de que algunos seguramente piensen en cosas tales como, cómo conseguir una cochera en un 2do o 3er piso de algún parking y cosas así. En que todo será pronto una guerra de piedras y palos y algas.

Una vez en un documental sobre delfines oí la voz en off que decía: -La sonrisa del delfín es la decepción más grande de la naturaleza.  Un poco como decía Hugo, el profesor pelado de natación que nos enseñó a rescatar vidas, a sobrevivir en caso de caer al agua. Cómo atar la punta de la manga del buzo o del pantalón,  embolsarlo sobre la superficie de agua para llenarlo de aire y poder flotar. Cómo mantener la calma. Pero en la pesadilla esa también aparecía Hugo ahora que me acuerdo. 

De todas maneras no sé qué relación pueda tener pero pensaba que nosotros, como los delfines, vivimos presos de algo ajeno, somos cautivos de algo impredecible. No tenemos control. Como los boludos que sonríen cuando hay turbulencia en un vuelo a Cancún. 

orgiadeprimavera:

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1976

Hoy es mi cumpleaños. Cumplo 4 años. No sé las letras entonces no puedo escribir, es que no maduro, pero igual escribo por dentro: escribo espirales. Va a venir la familia. Compraron bonetes de cartón y guirnaldas desplegables de papel de seda. Va a venir el futuro también. Es ese…

My own personal momia

“La decisión en favor de la literaturización de la propia vida está dictada seguramente desde un comienzo por el interés en una suerte de autoentierro. Comenzamos a ser culturalmente creativos cuando queremos hacer una imagen de nosotros mismos, es decir, cuando hacemos de nosotros una momia, cuando nos queremos idear como cadáver. Cuando imaginamos nuestro propio entierro, un entierro en libros, en cuadros, etcétera…”

                                                

“Todo intento por derivar filosofía y arte de la vida -ya sea por un excedente en la vida o por una derrota aún viva en la vida- debe fracasar, pues la filosofía y el arte surgen a partir de una preocupación por el cadáver y no de una preocupación por el cuerpo viviente…”

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Lo que entiendo por goce es la posibilidad, después de haber construido la propia tumba, de yacer allí serenamente y de gozar de esta tumba aun antes de estar muerto…”

3 cosas subrayadas de Política de la Inmortalidad, de Boris Groys

orgiadeprimavera:

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Estoy editando un video, que es uno de los curros freelance que más me gustan. Son mil horas frente a un monitor que parece el mapa de operaciones de Pixar y son todas mis neuronas concentradas en llevar una foto para allá y traer otra para acá o en bajar tres decibeles del audio 1 para…

El dardo a la bestia, por Martín Wilson

En Acassuso nadie aprovecha el jardín de adelante de su casa.

(y los comedores están vacíos)

Cómo cambian los ánimos. Cómo cambian los estados unidos de ánimos. Hace media hora estaba listo para ir a un bar. Era de noche, ocho y algo, nueve y algo. Había quedado con un amigo para comer pizza, para tomar unas cervezas o tal vez unos fernés, no sé, tomar algo fresco y con alcohol. Pero algo lo demoró (minas que te arruinan la vida - leería en un mensaje de texto  a la mañana siguiente -perdón que me colgué Willie). A mí me entusiasmaba la idea de ir al bar donde se llena de chicas jóvenes feas y lindas que siempre trato se acercar a mi mesa. Dale, mientras esperás a tus amigas, les digo, o mientras esperan a sus novios, o si no hay lugar hasta que se desocupe una silla, dos tres cuatro cinco one two three caramba. Sentate te hago companía o la compañia nos hace a nosotros, te charlo el tiempo (sabés las cosas que tengo para contarte). Me gusta estar rodeado de mujeres, siempre me gustó, aunque sea para olerlas, para mentirles, para escucharlas, para mirarles las piernas, los ojos y las piernas. Recuerdo de chico buscar el montón de chicas que me hacían cosquillas y yo ya me escondía abajo, sintiendo el pico que sentíamos después de jugar tirados al pasto.

Pero fueron unos cigarrillos junto a mi ventana y algún mecanismo químico en el cerebro que me llevó abajo. Porque el estado de ánimo es una casa con escaleras, con distintas habitaciones y nunca sabés dónde vas a terminar parado en esa casa, ni en qué momento ni a qué hora. A veces terminás en un pasillo oscuro, otras en una habitación con la ventana abierta y el sol de la mañana, otras en un cuarto con goteras, y a veces de repente en mitad de la escalera.

Y mientras fui desistiendo del bar, me fui despidiendo de las chicas sin corpiño, con vestidos de verano fáciles de levantar, encendí la computadora. Y cuando encendés la computadora y estás solo, corrés el riesgo de sentirte mucho más solo. Entré en google buscando una página porno. Miré un par videos con poco entusiasmo. Había querido realidad. Hace minutos mi plan era real y ahora estaba en un lugar contradictorio, no estaba en ninguna parte. Tal vez el porno era para otro momento. Estaba a mitad de camino. Por qué las chicas con las que quería encontrarme no estaban en la misma frecuencia que yo. El universo está siempre desincronizado. Muy pocas veces estamos los que queremos en la misma frecuencia. A veces eso duele, molesta. 

La nicotina me destruye. Me fumo de a poco. Pero me refiero a una muerte en presente. No importa lo que el cigarrillo me pueda hacer en veinte años, ahora no me importa. Me preocupa que  me mate lentamente y no pueda evitarlo. Fumo casi diez cigarrillos por la noche en un lapso de tiempo de nomás de dos a tres horas. Eso, si no tomo. Si bebo, fumo más, muchos cigarrillos industriales más. A veces siento que saben a cucarachicida los marlboro que fumo y sigo pitando. Es la droga más potente que probé. Es más adictiva que la cocaína para mi sangre.

Ayer todo fue liso y prolijo. Tuve un día suave. Evité a las personas, comí rico, hablé poco. Ayer corrí unos cuantos kilómetros por la mañana, pude manejar el calor por la tarde moviéndome poco. No leí ningún diario, no abrí los mails, miré poco el celular. No es que haya sido feliz, simplemente ni siquiera contemplé la posibilidad de ser o no serlo.

Hacía calor, había mosquitos y bichitos nuevos de un ecosistema nuevo. Fumé otro cigarrillo frente a la ventana. El último de un paquete. Apreté el paquete con una mano, lo hice un bochito, que se volvió a abrir de a poco. La cajita de cigarrillos que tenía un cartel que decía: Fumar causa enfisema pulmonar. Del otro lado dos pulmones, uno blanco sano y uno escuro pulmón de fumador. Ahora con el paquete arrugado no podía leer nada pero la idea de la caja ahí me molestaba y salí a tirarla en la bolsa de basura que cuelga en el pasillo de justo afuera de la puerta. Igual iba a seguir fumando de otro paquete que tenía por ahí guardado. Era una noche para cerveza fría pero como no iría al bar en un minuto resolví abrir una botella de vino. Me serví una copa y encendí otro cigarrillo. Mi casa estaba oscura y todo me decepcionaba. Desde una casa de la cuadra oía las risas de un asado. Eran risas de gente más grande y también oí gritos de niños. Desde otra casa podía escuchar música, paracían varios tambores. Eran los hippies de la otra calle. Pensé en las chicas que querían ser africanas y seguramente bailaban al ritmo de los golpes del djembé y del dundun o dundun que sonaba más grave. En mi mente seguía la idea del Kili. Este año voy a subir el Kilimanjaro, un poco para joder y otro poco más en serio. No me propongo este tipo de cosas porque disfrute tanto de hacerlo. Creo que me parece graciosa la idea de decir que subí el Monte Kilimanjaro y que lo bajé. No es muy distinto de caminar a Luján pero si más exótico y yo tengo algo de excéntrico y necesito este tipo de estupideces y estímulos para despertarme a la mañana. Mis clases de armónica tienen algo de eso también. Mientras no sé qué hacer, hago algo y respiro.

Cómo cambian los estados de ánimo. Mi vecina, que me gustó una vez, está lejos en un campo.

No estar en otro lado en este momento me  hace sentir que estoy viviendo mal y que estoy equivocado. 

No está bueno pensar en lo que no tenés cuando tenés una copa de vino en la mano.

Querer ser lo que no sos te acerca a la neurosis.

Vacié la copa por la ventana. Fueron unos cinco sorbos, cincos tragos y el poco alcohol recorrió todas mi sangre. Sentí una inyección y me sentí como si hubiera ya tomado una botella. Estaba sobrio claro que sí, pero sentí un efecto. Era el veneno, como cuando fumás el primer cigarrillo después de días de no fumar. En la oscuridad sobre la mesa  baja al lado del sofá pude ver la orquídea con sus seis flores. Ya todas habían  brotado. Las flores blancas resaltaban en la noche.

Abrí el cajón, el primero donde guardaba mis pastillas. Pensé en los hijos de puta que no guardan el sacacorchos en el primer cajón de la cocina -hay que ser hijo de puta, y me reí de la ocurrencia. Es verdad , el sacacorchos va en el primero siempre. Todavía me quedaban algunas pastillas.

 Tomé una entera. Fumé mis últimos tres cigarrillos. En veinte minutos ya sentí el sueño que me activa el ansiolítico. Me costó llegar a lavarme los dientes. El cepillo se me fue de la mano. Es el dardo tranquilizante a la bestia y la bestia tiene que caer.

Cómo cambia el estado de ánimo. Esta mañana recibí un mensaje de una de la chica del momento, la que sale en las tapas del quiosquero. Aunque no crea en los complejos de inferioridad ni en los complejos de superioridad, una celebridad siempre te acaricia el autoestima. Su mensaje me llenaba de idiotez y me aliviaba. Me invitaba a acercarme más. Me invitaba a la avant premiere de su película. A un poema mío me había contestado desde su smartphone-: neneeeeeeee !!!! es muy fuerte %###%^£ !!!! tengo ganas de tomar envión y saltar hacia vos abrazarte fuerte, decirte que me lastimaron, q ya paso, q no quiero mas, que el exceso de exposicion es una mierda, q recupere la gracia, la espontaneidad, q soy FELIZmente imperfecta. no t alejes mas x favor, con tus textos me siento protegida.  Sent from her iPhone.

Y me sentí un chantajista del medio jugando juegos mentales, leyendo sus quilombos. la poesía es de canallas. con unas palabras podés quebrar a cualquiera. El poder de la escritura. Con una carta bien escrita te pueden prestar una buena cantidad, por eso, mejor no pedir nada.

Pero cómo cambian los estados de ánimo. No quería estar esa noche, quería apagarme. 

A la mañana me iba a sentir mejor. Casi siempre me siento mejor por la mañana.
Estoy convencido que más de la mitad de las cosas que tenemos en la mente son ficción.

Nadie se siente un adulto. Ese es el secreto sucio del mundo.

Crónica urgente de un evento cultural subsidiado

Estoy con mi amiga la trosca en un evento que se llama Mate literario. Llegamos en el Palio blanco de ella y si tengo que decir la verdad, fumamos un poco aunque las dos tenemos dolor de garganta, también, antes de entrar nos compramos una latita de cerveza que nos dejaron entrar a ese sótano prolijo, que parecía un boliche pero era la zona de eventos de una casa de provincia, no quiero decir de cuál. Vinimos a ver a otra amiga que lee un poema en un ciclo que se llama Once poetas y un continente y que está girando por todo el país, gracias al gobernador, dice la chica presentadora, gracias a la presidenta y gracias también a todos los líderes de la región, en especial Evo y Chávez, dice y remata “les agradecemos por este hermoso continente llamado Latinoamérica”. Con la trosca nos colocamos en los banquitos altos de la barra y estamos muertas de la risa, entramos con la cámara de nuestra amiga prendida grabándonos mutuamente mientras caminamos, mientras nos acomodamos, todo, como dos tontas. Nos vamos a tentar varias veces más a partir del “continente latinoamericano” pero nos vamos a comportar bien por nuestra amiga y porque no queremos cancherear, en el fondo, agradecemos haber llegado hasta acá, para ver desde cerca, cómo es un evento cultural de estos tiempos subsidiados. Las lecturas de obras de poetas latinoamericanos son acompañadas por la perfo de un cantautor de una provincia, muy parecido el a un Florencio Randazzo jovencito, en un momento se suelta y pide un mate a la audiencia, ¡que efectivamente tiene mate! “Después de todo esto se llama mate literario, lástima que no sea yerba Canarias”, dice, de verdad, ¿es uruguayo le digo a la trosca? No, me dice, no es, pero no está faltando ningún cliché nacanpop. Escucho palabras sueltas: paraíso, luz violeta, energía cósmica, los indios, los yuyos, los dolientes, todo el público sentado en unas sillas blancas de plástico, nadie baila, el sonido sale perfecto, limpio como cuando alquilás sonido en los actos de la escuela, como en misa, no hay nada roto ni distorsionado. Hay una estrella en el evento que no quiero decir quién es pero fue una actriz conocida para todos los que vimos Telefé en los noventa, ahora es cantante y está afectada, hace gestos desmesurados, se toca las piernas, canta y lee, hace las dos cosas, no es como los demás. Me dice la trosca que se quiso suicidar varias veces, tiene una voz preciosa, eso sí. Ahora en este mismo momento hace una inclinación seca con la cabeza, tuc, saltan los pelitos plachados. El falso Randazzo habla de la libertad, dice libertad liberadora y después dice que le gusta la libertad y unificar, pero no lo dice en el sentido de totalizar sino en el sentido de la unión latinoamericana, así dice. También repite la palabra gestión, gracias a la gestión de y nombres propios, agradecimientos y cargos y -sin embargo- también dice “todo a pulmón”. En la audiencia hay mucha sandalia y mate pero cuando el show está ya comenzado entran vistosos tres cuatro chicos altísimos de traje y le digo a la trosca ahí llegaron los funcio. Saludan a los otros, se nota, por cómo saludan que son los funcio, los que hicieron la gestión. De pie en la barra los funcio toman fernet. Qué país horrible que van a hacer estos pibes. Nos vamos, salimos antes y lo más rebelde que pasó fue que leyeron algo de Tejada Gómez que decía marihuana o cocaína. Yo me olvidé el celular en el palio de la trosca y estoy desesperada, la miro a ella con su teléfono y le digo dejá de chatear bitch, no no, me está llamando Altamira, dice. 

“A 140 días del restablecimiento del sistema republicano, representativo y federal en la Argentina”

Mensaje Presidencial de Raúl Alfonsín a la Asamblea Legislativa el 1º de mayo de 1984

La represión, el terror y la violación sistemática de los derechos humanos fueron los elementos constitutivos de un proyecto político –social autoritario, regresivo y elitista que depredó la República. Con el objetivo de corregir este panorama y otorgar viabilidad al deseo de cambio de los argentinos hemos iniciado, n estos 140 días de gobierno, la reversión de ese proceso a través de distintas medidas. Mencionaré algunas de ellas:

 

  • Derogación de la llamada Ley de Amnistía.
  • Prosecución de las causas penales contra jefes político-militares de organizaciones terroristas por homicidio, asociación ilícita, instigación pública a cometer delitos, apología del delito y otras causas que pudieran surgir.
  • Proceso para la determinación de las responsabilidades por la guerra de Malvinas.
  • Promoción de la ley de protección constitucional y de la vida democrática. El antiguo delito de rebelión ha sido elevado a la figura de atentado  al orden constitucional y se pena la amenaza pública de cometer estos hechos, estableciéndose que las acciones penales previstas en este orden no prescribirán mientras dure la alteración.
  • Desmantelamiento del aparato represivo existente.
  • Modificación del Código de Procedimientos en Materia Penal, para aliviar la situación carcelaria modificando normas sobre condenación condicional, régimen de reincidencias y de excarcelación. Se establece el hábeas corpus en las condenas dictadas por tribunales militares contra civiles.
  • Modificación del Código Justicia Militar. Se ha generado un recurso de apelación que puede interponer tanto el acusado que puede interponer tanto el acusado como la parte acusadora y que será entendido por los tribunales civiles comunes a todos los argentinos. Se contemplan distintos grados de culpabilidad en la represión ilegal del terrorismo; se revisan las condenas a civiles dictadas por tribunales militares y se deroga la competencia de esos tribunales para delitos comunes cometidos por personal militar o de seguridad, poniendo fin a las pautas autoritarias que constituyeron una herencia colonial, vigente durante 160 años.
  • Derogación del cuerpo de leyes de facto que regulan el procedimiento contra el terrorismo.
  • Creación de un cuerpo de policía judicial y recreación de las oficinas judiciales que tienen por función actuar en prevenciones sumarias y reestructuración de los planes de estudio de los aspirantes a oficiales de la Policía Federal.
  • Investigación de actos y hechos ilícitos económicos del gobierno de facto. Se investigan, asimismo, todas las medidas económicas sancionadas que pudieran haber perjudicado al Estado o a la sociedad con el propósito de determinar si corresponde el enjuiciamiento de los responsables.
  • Establecimiento de una amnistía para todos aquellos inmigrantes irregulares que, durante años, han contribuido con su trabajo, a la comunidad nacional.
  • Implementación de un plan de captación y promoción de inmigración calificada y con capital, para ser canalizada hacia las zonas poco desarrolladas del país.
  • Creación de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas.
  • Aprobación de distintos pactos sobre derechos humanos promovidos por la Organización de Estados Americanos, en especial el Pacto de San José de Costa Rica.
  • Derogación de todo el cuerpo de disposiciones mediante el cual el gobierno podía expulsar del país a extranjeros por causas políticas e ideológicas.
  • Derogación de todas las normas que permitían el sometimiento de civiles a tribunales militares en períodos de conmoción interior.
  • Fortalecimiento de la figura del hábeas corpus, al que se ha dado la dimensión preconizada por los grandes juristas argentinos pero que nunca había logrado concretarse en la realidad.

 

nograciasavos:

“Be like a duck. Calm on the surface, but always paddling like the dickens underneath.”

Michael Caine

“Cuando era chico tenía una colección de libros gordos que se llamaban “Tell me why”. Eran como google. Nunca los leí.”

El Cardenal - un amigo de la infancia en Don Torcuato (se suicidó…